Mideo III

Ya lo vez que tengo miedo
tanto que tiemblo, que me desvelo
pues tengo miedo de dormir
y que al final de todo me despierte
siendo incapaz de discernir
qué día es hoy, en dónde estoy;
siendo imposible responder
quién fuiste tú, quién seré yo.

Miedo de que estas líneas, estos versos
pasen a ser un poema más,
algo trillado, algo falaz,
algo prohibido
que no debí escribir jamás.

Maldita sea tengo miedo!
porque pudiera ser tu amigo
pero no quiero ser tu amigo.

Miedo de ti, miedo de mí,
miedo del miedo.
Muero de miedo por saber
si tienes miedo tú también.